El consejero de Agricultura y Desarrollo Rural, José Luis Martínez Guijarro, ha animado a los agricultores de la región a destinar parte de sus explotaciones a cualquier modalidad de cultivo energético y acogerse a las subvenciones comunitarias de la Política Agraria Comunitaria (PAC), donde se incluyen estas ayudas, que finalizan el 30 de abril.
Martínez Guijarro indicó que los cultivos energéticos suponen una alternativa para el campo en la región, "donde el clima extremo y las limitaciones de agua no hacen fácil encontrar cultivos que se adapten a estas condiciones y que además sean rentables y competitivos en los mercados internacionales".
Además, como señaló, "la región es un lugar idóneo para la explotación de los biocombustibles tanto por las posibilidades logísticas y de comunicación que ofrece nuestro territorio, como por la extensión de más de 4 millones de hectáreas dedicadas a tierras de cultivo".
En este contexto, la Consejería ha impulsado la renovación del acuerdo marco para el mantenimiento y potenciación del cultivo de girasol y su destino como cultivo energético, recogiendo una serie de garantías para ambas partes, entre las que se encuentra la posibilidad de renunciar a la ayuda comunitaria antes del plazo establecido, del 15 de octubre, o también aumentar las hectáreas destinadas a este uso. También recoge la garantía de finalizar y resolver voluntariamente la relación contractual por parte del sector productor.
El objetivo, como apuntó el consejero, es que "a partir de ahora, se favorezca la relación entre agricultor y empresario, ofreciendo mayor flexibilidad dentro de la relación de compra-venta del cultivo destinado a biodiesel y que el agricultor tenga garantías en el caso de renunciar a ese contrato con el empresario, para obtener el precio que más le interese".